sábado, 26 de febrero de 2011

"Eran las 10 de la noche, piloteaba mi nave"

historia

No eran tan pocos, cuatro o cinco niños semi desdentados. El más alto los convenció, en parte, a escribir el mensaje al interior del papel. El más robusto tuvo la tarea de enterrar la misiva. El resto hizo el mismo trabajo de siempre.